La masa filo es una masa ultrafina, casi transparente, hecha de harina, agua y sal, originaria de Oriente Medio y los Balcanes, que se usa en capas para crear texturas crujientes en platos dulces y salados como el baklava o los böreks, resultando en algo similar al hojaldre pero más ligero, al superponerse láminas untadas con mantequilla o aceite.
